Un buque de rescate iraní salvó este jueves a los 44 miembros de la tripulación de los dos petroleros que han sido supuestamente blanco de un ataque en el mar de Omán, cerca de la zona en la que se registró un incidente similar el pasado mayo. De momento, no se conoce quién es el responsable de los ataques.

El ataque coincide con el viaje oficial a Teherán del primer ministro japonés, Shinzo Abe, que en las últimas horas se ha reunido con las máximas autoridades iraníes.

El secretario general de la ONU, António Guterres, ha condenado el supuesto ataque: “Condeno con firmeza cualquier ataque contra buques civiles. Se deben establecer los hechos y aclarar las responsabilidades. Si hay algo que el mundo no se puede permitir es una confrontación en la región del Golfo”, dijo António Guterres.

Mientras que el Consejo de Seguridad de la ONU va a celebrar en la tarde de este jueves una reunión de urgencia a petición de Estados Unidos.