El Tribunal Supremo paquistaní desestimó hoy una apelación contra la absolución de la cristiana Asia Bibi del delito de blasfemia, por el que había sido condenada a la pena de muerte, en el último escollo de la acusada para quedar definitivamente en libertad y salir del país.

La vista se desarrolló bajo fuertes medidas de seguridad, con el despliegue de 1.016 policías en los alrededores del Supremo, a los que se sumaron 300 efectivos de la fuerza militarizada Rangers por el temor a protestas islamistas.

La decisión del Supremo permite que Asia Bibi pueda salir Pakistán y, probablemente, reunirse con dos de sus hijas en Canadá tras haber pasado ocho años en el corredor de la muerte.