El misionero salesiano Antonio César Fernández Fernández, natural de la localidad cordobesa de Pozoblanco, ha sido asesinado a los 72 años de edad este pasado viernes 15 de febrero tras recibir tres disparos a unos 40 kilómetros de la frontera sur de Burkina Faso.

Antonio César Fernández y dos religiosos de Togo regresaban a su comunidad en Uagadugú, Burkina Faso, cuando un grupo yihadista detuvo el coche en el que viajaban. Según fuentes salesianas, los atacantes registraron el coche durante media hora y, finalmente, hicieron bajar al misionero español. Le condujeron a una zona boscosa y, poco después, se escucharon tres tiros. Los dos misioneros africanos pudieron recoger el cuerpo sin vida del misionero español que llevaba viviendo en África desde 1982.

Este ataque se enmarca dentro de la “ola de violencia” que asola Burkina Faso desde 2015, en un contexto que ha vivido un “recrudecimiento de la amenaza terrorista” en las últimas semanas tras la celebración de la V Conferencia de jefes de Estado del G5 del Sahel, en la que este país asumió la presidencia rotatoria.

El Ayuntamiento de Pozoblando ha decretado  dos días de luto oficial por el asesinato del misionero. El alcalde destaca el ejemplo de un sacerdote salesiano “que entregó su vida a los demás en África y al que nunca podremos olvidar”.