El parlamento chino adoptó el jueves prácticamente por unanimidad la polémica ley sobre la seguridad nacional en Hong Kong, que, según sus detractores, hará pedazos la autonomía de esta excolonia británica, donde hubo grandes manifestaciones prodemocracia en 2019.

Como se esperaba, los casi 3.000 diputados de la Asamblea Nacional Popular (ANP) china adoptaron esta medida que ha reactivado las protestas en Hong Kong y ha provocado el inicio de un proceso de sanciones por parte de Estados Unidos.

La nueva legislación prohibirá “cualquier acto de traición, secesión, sedición, subversión contra el Gobierno Popular Central”. Además el texto establece la prohibición de organizar actividades en Hong Kong por parte de organizaciones políticas extranjeras y prohibición del establecimiento de lazos con organizaciones políticas extranjeras por parte de organizaciones políticas de Hong Kong.

Todo ello con el objetivo de “salvaguardar la soberanía nacional, la seguridad, los intereses de desarrollo, mantener y mejorar el sistema de ‘Un país, dos sistemas’, preservar la estabilidad y la prosperidad de Hong Kong a largo plazo y salvaguardar los legítimos derechos e intereses de los residentes de Hong Kong”.