Uno de los principales pilares de la construcción de Europa es, sin duda, la consolidación de un Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) que armonice los distintos modelos y legislaciones existentes en los países que la componen.

Una armonización en lo esencial, soportada por los valores comunes que deberían ser asumidos por todos y cada uno de los integrantes de dicho espacio, con margen para el respeto a la diversidad en todo aquello que represente un factor de enriquecimiento para el conjunto del sistema, y orientada hacia políticas consensuadas entre los principales actores con voz en el sector educativo: universidades, agencias y estudiantes. Para canalizar las propuestas de estos grupos de interés existen las entidades consultivas del BFUG (Bolonia Follow-Up Group) que conforman el E4 (ENQA, ESU, EUA y EURASHE).

Fruto de las orientaciones de la Comisión Europea y de los trabajos del E4 y del BFUG, surgen los estándares que marcarán el rumbo de la Educación Superior en Europa en cuestiones tan relevantes como la calidad, la empleabilidad, la cooperación universidad-empresa o la innovación e investigación educativas.

Todo ese esfuerzo ha culminado con el diseño de un modelo educativo común europeo que trasciende de nuestras fronteras comunitarias. De este modo, hoy el EEES está formado por 48 países comunitarios y extracomunitarios (caso de Rusia), y extiende su ámbito de influencia hacia otras zonas geográficas, como la formada por América Latina y el Caribe (proyecto Alfa Tuning).

Con todo, es preciso recordar que las competencias de la UE en materia educativa son limitadas. Desde el Tratado de Roma (1957) hasta nuestros días, la CE es subsidiaria en materia de educación, interviniendo solo para completar las acciones de los estados. Su misión en este campo se limita a desarrollar estándares a nivel europeo y promover la cooperación entre los estados para el desarrollo de políticas educativas comunes. Es por ello por lo que, a efectos prácticos, para que la aplicación de los estándares comunitarios se haga efectiva, éstos deben ser asumidos y ratificados por los ministros de Educación de cada estado para su desarrollo normativo y posterior aplicación en cada país.

A tal fin, las Conferencias de Ministros de Educación que se han venido desarrollando desde la Declaración de Bolonia de 1999, han servido para armonizar las diferentes legislaciones estatales en este campo. En sus conclusiones finales, oídas las recomendaciones del BFUGA y del E4 en cada materia, los ministros asistentes firman un Communiqué en el que se comprometen a implementar en sus respectivos países las medidas acordadas.

Tras las Conferencias de Praga (2001), Berlín (2003), Bergen (2005), Londres (2007), Leuven (2009), Budapest-Viena (2010), Bucarest (2012) y Yerevan (2015), en mayo de 2018 celebraremos en París, presidida por el Presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron, una nueva Conferencia de Ministros de Educación del EEES. Junto a los equipos ministeriales de los 48 países del EEES, asistiremos delegados del E4 para ayudar a que, con el impulso de todo el sector, Europa pueda seguir avanzando en el camino emprendido de la armonización de la Educación Superior.

Juan Carlos Hernández Buades

Director General de CEU Andalucía

Presidente de la European Quality Assurance Forum

Consejero de EURASHE

Juan Carlos Hernández Buades es Presidente de Grupo de Calidad en la Educación Superior y Consejero de la European Association of Institutions in Higher Education (Eurashe-E4).