El presidente de la Cámara alta del Parlamento argelino, Abdelkader Bensalá, fue nombrado este martes jefe de Estado interino por el Parlamento para un periodo de 90 días. Al cabo de este período, se debe organizar una elección presidencial a la cual Bensalá no podrá presentarse.

Político de la vieja guardia, el nuevo jefe de Estado interino preside el Senado desde hace 17 años y es una figura muy controvertida, ya que siempre se ha mostrado como un fiel vasallo del dimitido Bouteflika.

La designación de Bensalá fue rechazada este martes en el centro de Argel por miles de estudiantes que se congregaron en torno a la plaza de la Grand Post en una protesta que fue reprimida por la policía.