Un ejemplar macho de quebrantahuesos, nacido y liberado en 2015 en el Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas y de nombre ‘Royal de la Sierra de Cazorla’, ha sido localizado muerto por disparos de perdigones en el Parque Natural del Calar del Río Mundo y la Sima (Albacete), a poca distancia del límite de la provincia con Jaén, tal y como ha determinado la necropsia realizada en el Centro de Análisis y Diagnóstico (CAD), dependiente de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de Andalucía.

Los análisis realizados han descartado asimismo que el animal estuviera afectado por un proceso de envenenamiento y la presencia de tóxicos, aunque aún están pendientes los resultados de una analítica para poder afirmar al 100% la ausencia de los mismos.

El cadáver del ejemplar fue levantado por un equipo formado por agentes de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y de Castilla-La Mancha, según los protocolos establecidos para estos casos, una vez localizado por agentes de la Junta y personal del Plan de Recuperación y Conservación de Aves Necrófagas, gracias a las señales recibidas por el transmisor GPS con el que iba equipado.

En estos momentos, se está a la espera de que los datos del levantamiento del cadáver y el análisis forense en el CAD junto a las investigaciones que están realizando los agentes de Medio Ambiente y el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil den su fruto y puedan poner en manos de la justicia a la persona que ha abatido a este ejemplar de quebrantahuesos.

Hasta el momento, las causas de mortalidad no naturales se producían por la ingestión de cebos envenenados destinados al control ilegal de depredadores por parte de cazadores y ganaderos, así como por las intoxicaciones que generaba el plomo de restos de proyectiles de este metal que se encontraba en las reses cazadas y que los quebrantahuesos consumen.