Se centrará en la seguridad de la organización, las tecnologías de la información, la implicación de la ciudadanía, el conocimiento y la innovación, o la gestión de riesgos, sobre todo ante situaciones de vulnerabilidad

La Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía ha presentado en Sevilla la nueva Estrategia para la Seguridad del Paciente del Sistema Sanitario Público de Andalucía a profesionales, directivos y a sociedades científicas. El objetivo de la nueva Estrategia para la Seguridad del Paciente es coordinar y liderar las políticas públicas de seguridad del paciente, desde su diseño y desarrollo hasta su evaluación final, estableciendo actuaciones en diferentes niveles de la organización, con la participación de profesionales y responsables de los distintos sectores del sistema.

Esta nueva Estrategia apuesta por la seguridad del paciente desplegando su acción en 6 áreas clave, para las que se plantean 14 objetivos generales y 39 específicos, que permiten profundizar en diferentes líneas ya existentes y emprender otras renovadas, con las que contribuir a una atención más segura.

La primera de las áreas clave está dirigida hacia la propia organización, poniendo el acento en elementos que son críticos para la seguridad como los modelos organizativos en seguridad del paciente, el liderazgo y el compromiso, las formas, herramientas y métodos de prevención como los procesos y los planes, la mejora en la comunicación, la cultura de seguridad o las estructuras, dispositivos y equipamientos de los centros, entre otros.

Asimismo, la Estrategia refuerza la Gestión de los Riesgos en los centros y unidades, planteando una gestión tanto proactiva como reactiva de los riesgos, potenciando el sistema de notificación, así como la atención a la primera, segunda y tercera víctima de eventos adversos, es decir, al paciente, al profesional y a la propia organización.

Junto a ello, y con el afán de promover una atención integral segura, la Estrategia impulsa las prácticas seguras de una manera global, si bien focaliza la seguridad del paciente en determinadas situaciones y escenarios considerados de especial vulnerabilidad, estableciendo objetivos específicos para estas poblaciones.

Además, pone énfasis en el impacto de las nuevas tecnologías de la información sanitaria en la seguridad de los pacientes y su relevante papel como aliadas a la hora de ofrecer una atención más segura; promoviendo tanto que su uso sea más seguro como que a través de ellas se pueda mejorar la práctica asistencial.

Hay que destacar también la implicación activa de los pacientes en su seguridad, es decir en la de sus propios procesos de atención, así como su participación y la de la ciudadanía en las políticas públicas de seguridad. Para ello, la nueva Estrategia propone avanzar en aspectos de información, concienciación y formación de la población. En este contexto, se plantea también un área que se dirigirá a aumentar el conocimiento en este ámbito a través de la formación, la difusión de buenas prácticas y el impulso de la investigación y la innovación en seguridad.

La Estrategia para la Seguridad del Paciente se implementa a través de planes de acción. La elaboración del primer plan de acción, que se ha diseñado para el periodo 2019-2021 y que incluye 82 acciones vinculadas a los diferentes objetivos específicos,  ha implicado a todos los actores, desde los profesionales que están en los centros sanitarios hasta la alta dirección, incluyendo mandos intermedios, cargos directivos y la misma dirección de la Estrategia.