La presidenta nacional de la Federación de Mujeres y Familias del Ámbito Rural, Lola Merino, ha mujer ruralresaltado la importancia del asociacionismo para visibilizar el papel de la mujer rural, remarcando que “es un instrumento imprescindible para el cambio social porque es la base para que la mujer rural acceda a la información y a la cualificación profesional y adquiera una participación equitativa en la actividad económica, social, cultural y política”.

Merino ha realizado estas declaraciones en la inauguración de la jornada sobre incorporación de las mujeres a la actividad económica del medio rural, que se ha celebrado en el municipio tinerfeño de La Villa de la Orotava (en Tenerife), enmarcada dentro del Programa Integral para la Promoción de la Mujer Rural que desarrolla AMFAR cofinanciado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

Las Jornadas, que se han repetido en otras provincias españolas como Almería, Badajoz, Ciudad Real, Valencia y Zaragoza, tienen como objetivo promover el conocimiento y la concienciación sobre el papel que desarrollan las mujeres rurales, apoyar el emprendimiento femenino y la igualdad de oportunidades laboral y empresarial, además de visibilizar su trabajo desde el punto de vista social, económico y jurídico.

“Las mujeres trabajamos y producimos, y también tenemos que liderar la toma de decisiones para que redunden en nuestro beneficio”, ha señalado Lola Merino, quien ha advertido que “no se puede reivindicar cosas y luego dar un paso atrás”. La presidenta nacional de AMFAR también ha destacado el empeño que tiene esta organización en potenciar la titularidad compartida ya que la mayoría de las explotaciones agrarias en España tienen como titular al hombre mientras que la mujer trabaja sin ningún tipo de cotización, derecho jurídico o protección social. Lola Merino ha reconocido que la Ley, aunque está en funcionamiento no ha tenido la repercusión esperada y que, por ese motivo, necesita de más apoyo político para que funcione ya que “el campo sin mujeres y sin jóvenes desaparecería”. De ahí, ha añadido, la necesidad de promover programas que incentiven la permanencia de las mujeres en el medio rural así como en la toma de decisiones de los consejos rectores de las diferentes organizaciones profesionales existentes.