De los 552 casos examinados este año por un comité de la Unión Interparlamentaria, 98 se referían a abusos contra hombres y 454 contra mujeres. Por quinto año consecutivo, las Américas acaparan el mayor porcentaje de violaciones impulsado por un gran número de casos de Venezuela. Entre los abusos que sufren los legisladores en todo el mundo figuran las amenazas, las intimidaciones y la restricción de la libertad de expresión.

En vísperas del Día de los Derechos Humanos, que se celebra el 10 de diciembre, la Unión Interparlamentaria ha publicado sus cifras anuales sobre los abusos de los derechos humanos experimentados por parlamentarios de todo el mundo.

Los números confirman una tendencia ascendente en las denuncias de violaciones de sus derechos, una tesitura al alza desde hace cuarenta años, cuando se creó el Comité de Derechos Humanos de la Unión Interparlamentaria*.

También revelan un repunte en los actos de intimidación y violencia, siendo las parlamentarias las que los sufren de manera más desproporcionada. De los 552 casos examinados este año por el citado Comité 98 se referían a abusos contra hombres y 454 contra mujeres.

Significativamente, el 85 % de los casos examinados afectan a parlamentarios de la oposición.

Las violaciones más habituales de los derechos humanos fueron:

1.            Suspensión y pérdida del mandato parlamentario de manera injustificada

2.            Falta de un juicio justo y otros procedimientos imparciales

3.            Amenazas y actos de intimidación

4.            Violación de la libertad de expresión

Las amenazas y actos de intimidación suben en la lista

Una de las novedades más preocupantes del informe es que, en 2020, las amenazas y los actos de intimidación ascendieron del cuarto al tercer lugar en la lista de las violaciones más habituales de los derechos humanos que afectan a los parlamentarios.

Las cifras revelan que las parlamentarias están mucho más expuestas a la tortura, el maltrato y los actos de violencia, ya que en los casos examinados hay un 34 % de parlamentarias afectadas en comparación con el 18 % de sus homólogos hombres.

En 2020, la Unión Interparlamentaria examinó 98 casos que concernían a parlamentarias, lo que supone un aumento en relación con los 85 casos de 2019. Esto representa el 18 % de todos los casos llevados ante el Comité, un número casi tres veces superior al de hace seis años (34 mujeres en 2014).