¿Será el año 2019 un año de película cómo ha sido 2018?(1) Con esta pregunta empecé el artículo de hace un año. La pregunta iba con segundas ya que era Atrapado en el tiempo la película que la inspiraba.Los titulares en portada (que no voy a reproducir para no hastiar) de los principales periódicos españoles de ahora hace un año reproducían los mismos temas que hacía dos.

Llegado enero de 2020, qué menos que responder a mi propio artículo, así que hago balance del año 2019, comparo titulares y se confirma que hemos vuelto de nuevo a la casilla de salida. Pues bien, el 2020 ya está aquí y se nos presenta una nueva oportunidad para cambiar o intentar cambiar el curso de los acontecimientos y de paso no darle la razón a Einstein cuando decía (o eso le adjudican): “Un síntoma de locura es querer conseguir resultados distintos haciendo lo mismo”.

Sin embargo, este año cambiamos la estrategia para encarar el 2020, dejémonos de preguntas y pasemos a dar respuestas.

Al final del primer capítulo de la serie Anatomía de Grey(2), Derek Shepherd (uno de los cirujanos protagonistas), al ir a realizar una cirugía a una paciente con un aneurisma en el cerebro, dice: “Es una bonita noche para salvar una vida”. Cojamos esta estructura, convirtámosla en: “2020, un bonito año para…” y en los puntos suspensivos coloquemos nuestra propuesta.

El 2030 está a solo diez años y no deberíamos dejar a nuestros hijos y nietos que saludaran la treintena del siglo XXI con la sensación que encaran el 2020 de que algo se está rompiendo y de que esto no va bien.

Si sabemos que ,para 2030, entre otras cosas:

• En el mundo habrá 8.500.000.000 habitantes, mil millones más que ahora.

• Dos terceras partes de la población vivirá en las ciudades.

• El mundo será menos privado, más transparente.

• La crisis climática se habrá acentuado (sí, todavía más).

• Tendremos escasez de recursos claves.

• Internet de las Cosas se habrá convertido en Internet de todo y estaremos todos conectados.

• Los populismos y los radicalismos se incrementarán (sí, todavía más).

Cuanto menos desde nuestras empresas, desde nuestros negocios, instituciones, deberíamos poner nuestro grano de arena e iniciar o acelerar las existentes iniciativas encaminadas a contrarrestar los efectos de las tendencias apuntadas.

¿Y cómo lo podemos hacer? Mi primera propuesta es seguir la recomendación de Oriol Iglesias(3), uno de los investigadores y autores(4) más respetados (y más citados), si no el que más, en el campo de Brand Management.

A saber, completar los puntos suspensivos de la frase del título: “2020 es un bonito año para…” con “convertir mi marca en una MARCA CON CONCIENCIA”.

En palabras del Prof. Iglesias, “una marca con una visión más a largo plazo y una gestión más responsable, que trascienda al puro negocio, aunque no renuncie a él y que tenga un impacto transformador en la sociedad en las que opera”.

Marcas que se rigen por los siguientes principios:

• Son irrenunciables, se construyen de dentro afuera, su propósito es transformador y es la razón última de su existencia.

• Justas: buscan que, de su actividad económica, se beneficien todos los agentes de la misma, no solo la empresa.

• Responsables: tienen una visión a largo plazo que va más allá de los puros objetivos económicos cortoplacistas y tratan de desarrollar relaciones sostenibles con sus stakeholders y su entorno.

• Abiertas: son transparentes y rinden cuentas de forma pública y periódica de todas sus operaciones.

Una muy buena iniciativa para el 2020, nos vemos en el 2030.

Álvaro Vioque

mm4edu

mktg.&management for education

@AlvaroVioqueG

(1) https://www.informaria.com/alvaro-vioque-agenda-empresa-anuario-sera-2019-ano-pelicula-como-sido-2018

(2) https://www.imdb.com/title/tt0413573

(3) Profesor titular y director del Departamento de Marketing de ESADE.

(4) Quiero esta marca, Nicholas Ind y Oriol Iglesias. Ed. Libros de Cabecera