1. “¿Cuáles son los conceptos comunes que amamos que nos definen como estadounidenses? Y, sí, la VERDAD”.

2. “Hay VERDAD y hay mentiras”.

3. “Y cada uno de nosotros tiene un deber y una responsabilidad, como ciudadanos, como estadounidenses, y especialmente como líderes, líderes que se han comprometido a honrar nuestra Constitución y proteger a nuestra nación, de defender la VERDAD y derrotar las mentiras”.

4. “Nos enfrentamos a un ataque a la democracia y a la VERDAD”.

5. “La democracia y la esperanza, la VERDAD y la justicia, no murieron durante nuestro mandato, sino que prosperaron”.

El 20 de enero pasado, Joseph R. Biden, Jr., juraba su cargo como 46º presidente de los Estados Unidos de América. Ante un reducido aforo en el Capitolio y un mar de banderas en la Avenida Pensilvania, dio su discurso de investidura. Hubo, de entre las varias cosas que me gustaron, una en particular, y fue su referencia a la VERDAD(1).

En su parlamento, que tuvo 2.411 palabras y duró 22 minutos (a diferencia de las 15.318 que tuvo por ejemplo el discurso de Pedro Sánchez el 4 de enero de 2020(2)) hizo una defensa de la VERDAD como pocos líderes mundiales la han hecho en los últimos tiempos.

Como se puede contar en las cinco citas al principio de este artículo, la palabra VERDAD la menciona en cinco ocasiones, de manera estratégica y concentrada en la segunda mitad de su discurso. La pone en alto valor, la contrapone a la mentira, la fija como objetivo de la defensa de todos, reiteró que está en peligro y constata que desde que existe la democracia en los Estados Unidos siempre prosperó.

Por el contrario, Donald Trump, en su discurso de toma de posesión del 20 de enero de 2017, no utilizó la palabra VERDAD ni una sola vez, pero es que Boris Johnson en su discurso el 24 de julio de 2019(3) en Downing Street en su primer día como primer ministro tampoco la menciona, y si nos quedamos más cerca, en España, nuestro actual presidente Pedro Sánchez, en su discurso de investidura de casi siete veces más palabras que el de Biden, tampoco la usó ni una sola vez. Un dato más que no es más que eso, Mariano Rajoy, en su correspondiente discurso en el año 2011(4) la mencionó también en cinco ocasiones.

Esta “lucha-dicotomía” entre Biden y Trump la anticipó Joan García del Muro Solans cuando en la introducción de su libro Good Bye, VERDAD: una aproximación a la posverdad,nos avisa de que el propósito de dicha obra es defender la tesis contraria a la que defiende Gianni Vattimo (filósofo italiano) en la página 18 de su libro Adiós a la VERDAD: “…el adiós a la VERDAD es el inicio, y la base misma, de la democracia”.

Puede que en mi caso esté operando el sesgo de confirmación, pero desde pequeñito mi padre nos decía que se coge antes a un mentiroso que a un cojo, y estoy convencido de que la derrota de Donald Trump y su vergonzosa despedida de la Casa Blanca es la verificación del dicho. Mi padre, que era notario, siempre nos hablaba de la verdad y del principio de veracidad como uno de los principios del Notariado y como un valor en sí mismo casi de derecho natural.

Algo falla cuando tenemos que dedicar tiempo a defender la verdad, o a lo mejor lo que ha sucedido es que no hemos dedicado suficiente tiempo a defenderla.

Estoy con Antonio Machado cuando escribió en la serie de ‘Proverbios y cantares’ de Nuevas canciones (1924):

¿Tu verdad? No, la Verdad,

y ven conmigo a buscarla.

La tuya, guárdatela.

(1)
https://www.whitehouse.gov/briefing-room/speeches-remarks/2021/01/20/inaugural-address-by-president-joseph-r-biden-jr/
(2)
https://www.lamoncloa.gob.es/presidente/intervenciones/Paginas/2020/prsp04012020.aspx
(3) https://www.bbc.com/news/uk-politics-49102495
(4) https://www.lamoncloa.gob.es/presidente/presidentes/investiduras/Paginas/19122011_InvestRajoy.aspx

Álvaro Vioque

Mm4edu

mktg.&management for education

@AlvaroVioqueG

Artículo incluido en la edición de febrero de Agenda de la Empresa