El artículo del mes pasado lo titulé con cierta ironía: ¿Será 2019 un año de película como ha sido 2018? Pues defendí que el año 2018 fue un corta y pega continuado de eventos y conflictos repetidos, parecido a lo que sucede en la película Atrapado en el tiempo.

Cuando el pasado mes de enero asistí a una conferencia de Esade Alumni bajo el título ‘Mejor liderar que mandar’ iba con emociones encontradas, por un lado con la excitación que antecede a un potencial nuevo aprendizaje una nueva visión de las cosas, pero por otro lado con cierta prevención ante una sesión que en su convocatoria hacía mención a los tiempos V.U.C.A., otro corta y pega muy utilizado en temas de liderazgo y que podía abocar en un “dejá vu” bastante frustrante, en un nuevo “día de la marmota”.

Acrónimo de “Volátil, Incierto, Complejo y Ambiguo”, V.U.C.A. fue acuñado en 1987 por el US Army War College para describir el entorno multilateral a que dio lugar el fin de la guerra fría, y que desde que, en 2002, fue utilizado para describir los entornos cambiantes en que se mueven las organizaciones; es, entre otros, uno de los reclamos más cool utilizados a la hora de atraer audiencia.

Pues nada de frustración, no me vi “atrapado en el tiempo” y, por eso, quiero compartir. El ponente, Jorge Cuervo1 , fue de menos (en mi opinión, el título de la sesión) a más (el contenido de la misma) y presentó de manera muy amena, interesante, brillante a la vez que rigurosa, su mensaje.

Nunca había visto un enfoque del liderazgo tan interesante y didáctico, distinguiendo perfectamente mandar de liderar, describiendo sus consecuencias en los equipos y apoyándose en todo momento en otros autores, en la neurociencia y en su experiencia.

Describió de manera muy convincente como en estos tiempos V.U.C.A, para favorecer y potenciar los factores que hacen que un equipo sea efectivo y de alto rendimiento2 los directivos debemos liderar y no mandar, porque, cómo preguntó durante su sesión, ¿acaso la flexibilidad, la creatividad, la moral, el reconocimiento, la comunicación, los valores, el propósito, etc. son “mandables”? Ciertamente no, y tenemos que lograr que nuestra gente haga porque quiere hacer y no porque tiene que hacer.

Realmente, el entorno V.U.C.A. no lo pone muy fácil, pues ante situaciones de inestabilidad, de estrés, de incertidumbre, en definitiva de inseguridad, tendemos a contrarrestarlo incrementando el control, la supervisión, las instrucciones. Hagamos un ejercicio de empatía, pongámonos en el lugar de nuestro equipo. ¿Qué clase de motivación, de flexibilidad, de empoderamiento, creéis que estamos promoviendo en nuestra gente cuando actuamos más como jefes que como líderes? No tengamos dudas, está estudiado y demostrado que, bajo estas condiciones, bajo jefes en lugar que siguiendo a líderes, las personas entramos en modo reactivo, frente al modo creativo que es aquel en el que somos más imaginativas, emprendedoras, tomadoras de riesgo, aprendemos mejor y rendimos más.

Lo explica perfectamente Richard Boyatzis3 cuando nos habla de los líderes resonantes, aquellos que consiguen sacar lo mejor de las personas frente a los disonantes y lo explica apoyándose en los resultados de las resonancias magnéticas realizadas a los cerebros de las personas que han participado en sus estudios, que muestran cómo se activan o desactivan las partes del cerebro que nos ponen en modo creativo o reactivo a las que hace mención Jorge Cuervo.

Como dice Boyatzis, el liderazgo resonante, el liderazgo que nos pone en modo creativo es de sentido común pero no es práctica común y, por otro lado, no olvidemos nunca que jefe nos pueden nombrar, pero líder nos nombra nuestro equipo.

1 jorge.cuervo@versorconsulting.com

2https://www.informaria.com/alvaro-vioque-aristoteles-equipos-alto-rendimiento/

3 https://www.coursera.org/instructor/richardboyatzis

Álvaro Vioque | mktg.&management for education

@AlvaroVioqueG

Artículo incluido en el número de febrero de la revista Agenda de la Empresa