El presidente afgano, Ashraf Ghani, ha anunciado un alto el fuego con los insurgentes talibanes a partir de este lunes para celebrar la fiesta musulmana de Eid, días después de los enfrentamientos en Ghazni, que dejaron más de 100 civiles muertos.

La misión de la ONU en el país ha aplaudido el acuerdo porque consideran que “un alto al fuego mejora las perspectivas de que haya conversaciones de paz” para encontrar una solución política.

“Es importante aprovechar todas las oportunidades para un final negociado al conflicto para que los afganos puedan disfrutar de la vida en paz que desesperadamente quieren y necesitan”, ha asegurado el representante especial de la ONU en el país.

La Oficina de Coordinación Humanitaria dijo este domingo que las explosiones, los atentados suicidas y los enfrentamientos mataron a más de 1.600 civiles en los primeros seis meses del año, el número más alto en la última década.