Con las nuevas medidas aprobadas podrá expulsar de manera más rápida a aquellos cuya petición de asilo haya sido denegada. Los conservadores quieren además crear zonas de tránsito, lugares parecidos a los aeropuertos que permitirían la devolución de las personas sin derecho a asilo a sus países de origen sin antes haber ingresado en Alemania.

Thomas de Maizière, ministro del Interior alemán, explicaba que aquellos que deben dejar el país y tienen un plazo para abandonarlo no podrán recibir beneficios sociales, solamente recibirán lo necesario hasta que se hayan ido.

Muchos polideportivos en Berlín y otras localidades alemanas se han convertido en refugios improvisados para las decenas de miles de refugiados que llegan al territorio y son los voluntarios que les proporcionan los cuidados.

Diversos países europeos, como Austria, Eslovenia o Croacia, tienen diferentes criterios sobre como afrontar la crisis. Este sábado los líderes de los 28 se reúnen en Bruselas para tratar de llegar a una política común.