Con 454 votos a favor y 113 en contra, el Bundestag ha aprobado el pago de los 23.200 millones de euros con los que este país colabora en una nueva ayuda al Gobierno heleno. Angela Merkel ha vuelto a encontrarse dentro de su propio grupo con algunos miembros contrarios al rescate, si bien han sido menos de lo que se esperaba.

El visto bueno del Parlamento alemán era requisito imprescindible para seguir adelante con la puesta en marcha del rescate, al igual que el voto afirmativo de otros órganos legislativos nacionales, como los de Finlandia, Estonia y Holanda.

El programa de asistencia financiera aprobado contempla préstamos a Atenas hasta un máximo de 86.000 millones de euros en los próximos tres años, a cambio de que el país aplique 250 medidas de ajuste y reformas.

El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, ha defendido el apoyo al paquete de rescate porque es la única vía -a su juicio- para que la economía griega vuelva a crecer.