Un hombre con antecedentes por delincuencia común, y que las autoridades no consideraban radicalizado, ha perpetrado un ataque múltiple en el que ha matado a tres personas antes de ser abatido por las fuerzas de seguridad en un supermercado de la localidad de Trèbes, en el sur del país, donde se había atrincherado con varios rehenes.

El ministro francés de Interior, Gérard Collomb, ha detallado en una comparecencia ante la prensa en el Ayuntamiento de la ciudad, muy próxima a Carcasona, que el atacante ha sido identificado como un “pequeño delincuente conocido por posesión de estupefacientes”, al que no se consideraba peligroso, pese a que había estado bajo el radar de las fuerzas del orden.

“Se llamaba Redouane Ladkim. Tenía 26 años y era conocido por hechos de delincuencia menor; le habíamos seguido y pensábamos que no se había radicalizado, pero ha pasado a la acción bruscamente”, ha explicado Collomb, quien ha señalado que el presunto terrorista actuó “solo”. Poco después de su intervención, el grupo terrorista Estado Islámico ha reivindicado el ataque a través de sus órganos de propaganda.