Al menos cuatro personas han muerto, entre ellas una niña de seis años, y otras 14 se encuentran heridas como consecuencia del terremoto de magnitud 6,8 declarado este domingo en el sur de Filipinas.

La víctima murió en la isla de Mindanao, cerca del epicentro del seísmo, al recibir el impacto de un bloque de hormigón en su cabeza, según ha informado el alcalde de la ciudad de Matanao, donde ocurrió el suceso, Vincent Fernandez.

Las autoridades están comenzando a evaluar los daños materiales, que podrían ser de consideración. Los otros tres fallecidos murieron en el colapso de un supermercado de tres pisos en la ciudad de Padada, según ha informado el jefe de operaciones de la Oficina de Protección contra Incendios, el superintendente Samuel Tadeo,