El primer balance del atropello en la ciudad alemana de Münster parece ser de tres muertos y unos treinta heridos, seis de los cuales permanecen en estado grave.

Una furgoneta, aparentemente un vehículo de reparto, se lanzó contra una terraza delante del popular restaurante Kieperkerl, en la que, debido al buen tiempo, decenas de personas tomaban algo en el exterior.

Varios testigos han informado que, inmediatamente después, el conductor se ha suicidado de un disparo en la cabeza y que el cuerpo permanecía en el interior del vehículo cuando comenzaron a llegar los coches de policía.

Un portavoz policial ha reconocido que “no puede descartarse que haya sido un ataque terrorista” y ha insistido en la necesidad de que los habitantes de Münster despejen la zona, que ha sido acordonada y en la que todavía reina la confusión. S

Se ha llamado a un equipo de artificieros para que investiguen una bolsa en el interior de la furgoneta, que podría contener explosivos, por lo que la policía pide a los habitantes de Múnster que eviten la zona.