Al menos 21 personas han muerto este martes en distintos ataques de las fuerzas de Rusia y de Bachar al Asad en la provincia siria en Idlib, último bastión opositor en el noroeste del país árabe, mientras que más de una veintena han resultado heridas.

Una mujer y sus tres hijos han muerto junto a otras dos personas en el pueblo de Badama, al oeste de la localidad Jish al Shugur, situada en Idlib y muy cercana a la mediterránea Latakia, cuando un proyectil impactó en su hogar, ha indicado el Observatorio Sirio de Derechos Humanos; según la ONG, cuya sede se encuentra en el Reino Unido pero que cuenta con una amplia red de colaboradores sobre el terreno, otros siete miembros de una misma familia, entre ellos una niña y dos mujeres, perdieron la vida en Talmans, en el sur de Idlib.

Otros seis civiles murieron en Masran, así como uno en Babila y otro en Maarat al Numan, emplazados todos en los alrededores de la última localidad, en el sur de Idlib.

Los civiles perecieron por los ataques de Damasco, mientras que sus aliados rusos lanzaron al menos 26 ataques aéreos.