Ya son casi un millar el número de hogares destruidos por las llamas desde julio pasado – Se prevé que el país continúe sin lluvias hasta marzo del próximo año

La mayor cantidad de daños se ha registrado en el estado de Nueva Gales del Sur, donde temperaturas de casi 47 ºC han obligado a las autoridades locales a declarar condiciones “catastróficas” en los alrededores de Sídney. Ha sido la segunda ocasión en la que se ha tenido que utilizar este nivel máximo de alerta por incendios desde su creación hace diez años.

La otra zona afectada fue el estado de Australia del Sur, donde al menos 86 viviendas quedaron arrasadas en la zona montañosa en los alrededores de Adelaida, donde un hombre de 69 años murió cuando intentaba proteger su casa de un incendio que calcinó 25.000 hectáreas de terrenos.

Con estas nuevas calcinaciones se eleva a casi un millar el número de hogares destruidos por las llamas desde julio pasado, 800 de los cuales en Nueva Gales del Sur donde se han quemado tres millones de hectáreas, un área parecida a la de Bélgica. Las autoridades subrayan que el fuego ha afectado principalmente zona de bosque, no de pradera y que el impacto ecológico se hará sentir durante años.