Ya son al menos 147 personas las que han muerto como consecuencia de las inundaciones y las cifras no son definitivas. Los equipos de rescate están trabajando con intensidad para evacuar a la población en las zonas más afectadas, pero las tormentas previstas también pueden dificultar las tareas y poner al personal en peligro.

Los estados de Kerala, Maharashtra y Karnataka han sido los más afectados. En el tercero, la ciudad de Hampi, patrimonio de la humanidad, ha sufrido importantes daños. Las autoridades ven difícil poder restablecer el servicio de ferrocarril en Maharashtra hasta dentro de dos semanas y cientos de miles de personas permanecen en campamentos.