El Gobierno de Kenia ha anunciado que los campamentos de refugiados de Dadaab deberían ser cerrados en el plazo de tres meses y que los 350.000 refugiados somalíes que viven allí deberían ser retornados a su país. El Gobierno anunció esta decisión el pasado fin de semana tras el terrible ataque que tuvo lugar en la Universidad de Garissa a principios de este mes.

ACNUR también se encuentra consternado y horrorizado por el ataque en Garissa. El Alto Comisionado António Guterres y el personal de ACNUR se solidarizan con el pueblo de Kenia y reiteran su más sentido pésame a las familias de todas las víctimas.

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Foto archivo ACNUR

Kenya lleva más de dos décadas generosamente acogiendo y protegiendo a los refugiados de la violencia y la persecución en la vecina Somalia. ACNUR trabaja en estrecha colaboración con el Gobierno de Kenia y es consciente de la actual situación de seguridad regional y de la gravedad de las amenazas a las que se enfrenta Kenia. Asimismo, ACNUR reconoce la obligación del Gobierno de garantizar la seguridad de sus ciudadanos y de otras personas que viven en Kenia, incluidos los refugiados.

No obstante, al ACNUR le preocupa que el cierre abrupto de los campamentos de Dadaab y el hecho de forzar a los refugiados a regresar a Somalia tendrían consecuencias muy importantes a nivel práctico y  humanitario y supondría una violación de las obligaciones internacionales de Kenia.

Por consiguiente, ACNUR insta a las autoridades de Kenia a considerar este asunto con mayor detenimiento. ACNUR está dispuesto a trabajar aún más estrechamente con el Gobierno de Kenia para reforzar la aplicación de la ley en Dadaab y apoyar otras medidas para proteger a los refugiados y los kenianos frente a posibles incursiones de actores armados a través de la frontera.

En diciembre de 2014 se puso en marcha un proyecto piloto para dar apoyo a las personas que desean repatriarse de manera voluntaria a una de las tres áreas relativamente seguras de Somalia, en concreto a Luuq, Baidoa y Kismayo. ACNUR se muestra dispuesto a trabajar con los gobiernos de Kenia y Somalia para reforzar este programa siempre que se den oportunidades para la repatriación voluntaria. No obstante, por el momento ACNUR considera que aún no es posible poner en marcha retornos a gran escala en muchas partes del país, en concreto al Sur y centro de Somalia.

ACNUR reitera su compromiso de apoyar al Gobierno de Kenia en materia de protección de refugiados somalíes en el futuro.