La Agencia de la ONU para los Refugiados hace un llamamiento para que “se permita a las ONG realizar operaciones de salvamento”.Su retirada está teniendo un impacto en vidas humanas. Mientras que en 2017 morían una de cada 38 personas que intentaban cruzar el Mediterráneo, este año fallece una de cada 7.

Parten menos migrantes desde Libia, pero el número de desaparecidos en alta mar sigue siendo “dramático” pues los datos de ACNUR apuntan que ya se han superado las mil muertes en 2018.

Esta cifra deja claro que es urgente fortalecer las operaciones de rescate en el mar. ACNUR está preocupado porque se limite la capacidad de las ONG para hacer estos trabajos.

“Las ONG juegan un papel esencial en rescatar a personas en peligro en el mar. Llevaron a cabo un 40% de los rescates entre enero y abril de este año para aquellos que desembarcaron en Italia”, decía el portavoz.

De cara al verano, cuando hay más intentos de cruzar, ACNUR pide que salvar vidas sea la prioridad. Cualquier impedimento a estos trabajos, dicen, llevará casi con total seguridad a una pérdida de vidas innecesaria.