La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) inauguró este viernes junto a las autoridades colombianas un centro de recepción para ofrecer apoyo a los migrantes que llegan de Venezuela a la ciudad fronteriza de Maicao, en el departamento de La Guajira.

El nuevo Centro de Asistencia Integral, con una capacidad inicial de 350 personas, brindará acceso temporal a vivienda, alimentos, agua, atención médica básica y otros servicios a migrantes y refugiados.

El centro es el primero de su tipo en Colombia, y busca apoyar la respuesta de las autoridades locales en Maicao, una de las ciudades con mayor concentración per cápita de venezolanos. Cientos de personas, entre ellos niños, adultos mayores y personas con discapacidades y afecciones médicas críticas se han visto obligados a dormir en las calles, debido a la falta de alternativas de alojamiento.

Una encuesta realizada por ACNUR en la zona reveló que un número significativo de venezolanos habitaban en las calles o asentamientos informales y hasta un 81% necesitaba albergue.

Más de 2,7 millones de venezolanos han abandonado su país desde el 2015 y Colombia es el país más afectado por este flujo, con más de 1,1 millones de refugiados y migrantes.

A pesar de que el Gobierno ha realizado esfuerzos importantes para ayudar a los recién llegados, ha puesto en marcha una serie de medidas de regularización de estatus y ha ofrecido servicios básicos, las necesidades humanitarias han abrumado la capacidad de recepción del país y muchos venezolanos se encuentran sin protección social. También son susceptibles al abuso y la explotación.

Aumentan las solicitudes de asilo

ACNUR también informó que el número de solicitudes de asilo de ciudadanos venezolanos en todo el mundo ha aumentado exponencialmente y ha alcanzado las 414.000 desde el 2014.

Casi el 60% de las solicitudes, unas 248.000, fueron realizadas el año pasado, y dos tercios se registraron en América Latina y el resto en América del Norte y algunos países europeos.

La Agencia reiteró en un comunicado la necesidad de mantener el carácter “civil y humanitario del asilo”.

Los países latinoamericanos han otorgado aproximadamente 1,3 millones de permisos de residencia y otras formas de estatus regular a los venezolanos, lo que les permite acceder a servicios básicos como salud y educación y, en la mayoría de los países, el derecho al trabajo.