La revolución de Internet ha abierto un mundo tecnológico antes inimaginable. Sin embargo, varios estudios han registrado una disminución dramática en el contacto directo de las personas que viven en zonas urbanas o suburbanas con los entornos naturales y un constante aumento de la interacción de estos individuos con las herramientas tecnológicas. En Estados Unidos, por ejemplo, los niños pasan tan solo entre 15 y 25 minutos diarios jugando al aire libre o practicando algún deporte y esta cifra está destinada a disminuir. Este cambio de estilo de vida acarrea claras consecuencias para el bienestar físico, pero ¿qué impacto tiene en términos cognitivos?

La revista PLOS ONE ha publicado un estudio de un grupo de psicólogos de las Universidades de Kansas y de Utah; su trabajo destaca que dicha ventaja cognitiva se debe a un aumento de la exposición a los estímulos naturales, que son emocionalmente positivos y requieren una baja actividad cerebral.niña-al-ordenador

La investigación se llevó a cabo mediante el análisis de las capacidades cognitivas de 56 personas de ambos sexos, que participaron en una excursión de entre cuatro y seis días en un entorno natural y sin tener acceso a ningún dispositivo electrónico. El día anterior a la salida y al cabo de cuatro días, sus responsables evaluaron la creatividad y capacidad de los probandos en la resolución de problemas. Los resultados pusieron de manifiesto que, tras el «ayuno tecnológico», el número de respuestas correctas pasó de un valor promedio de 4.14 a 6.08 (sobre 10), con un aumento del rendimiento levemente inferior al 50 por ciento. Además, la menor exposición a labores multitarea, al esfuerzo continuo por mantener una atención elevada e inhibir algunas acciones consideradas irrelevantes en un determinado momento, puede representar una mejora para la eficiencia cognitiva de la mente humana.