El hallazgo de ocho cuerpos más de víctimas del gigantesco incendio que arde desde hace una semana en el norte de California, y del que este miércoles han informado las autoridades, eleva al menos a 59 el número de muertos por las llamas en ese estado, sumados a tres fallecidos por otro fuego en el sur.

En declaraciones a los medios, el sheriff del condado de Butte, Kory Hornea, ha indicado que las ocho nuevas víctimas mortales hacen ascender la cifra total de fallecidos en el “Camp Fire”, el más mortífero de la historia del estado, a 56, mientras que los otros tres muertos se produjeron en el sur californiano.

De los ocho cadáveres encontrados este miércoles en Butte, seis se hallaban en el interior de edificios y dos en el exterior.