Verán apoyados sus esfuerzos para proteger la biodiversidad, revertir la degradación de la tierra, adaptarse al cambio climático, salvaguardar las aguas internacionales y promover sistemas alimentarios sostenibles.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) aplaudió este jueves la decisión del Consejo del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) de asignar una suma sustancial de 176 millones de dólares EEUU a 24 de sus proyectos que abordan la interrelación crucial existente entre la agricultura y el cuidado del medio ambiente. La decisión se tomó en la 58ª reunión del Consejo, la primera que se ha llevado a cabo de forma virtual. 

Los proyectos hacen frente a la crisis ambiental global que repercute en la productividad y sostenibilidad de los sistemas agrícolas de base terrestre y acuática en los cinco continentes. Cuatro proyectos en Nicaragua, Guinea, Kenya y Uzbekistán contribuirán al Programa del FMAM sobre sistemas alimentarios y uso y restauración de la tierra. Gestionado por el Banco Mundial, este Programa tiene por objeto proteger los servicios ecosistémicos al integrar los sistemas productivos en entornos más amplios. Un proyecto en Tanzania complementará el Programa del FMAM sobre el impacto en el Paisaje sostenible de las tierras secas: dirigido por la FAO, se estableció en 2019 para hacer frente a la degradación de los ecosistemas y de las tierras secas.

Otros proyectos se centran en la tutela de las aguas internacionales y transfronterizas. Uno ayudará al Brasil y al Uruguay a gestionar de forma conjunta la gran laguna Merin, un vasto lago de agua dulce que alberga a millones de aves migratorias. Otro asistirá a Camboya y Viet Nam para vigilar y gestionar colectivamente sus preciosas aguas subterráneas en la región del delta del Mekong. Esta línea de trabajo incluye la segunda fase del Programa ABNJ de Océanos Comunes, que tiene por objeto establecer normas internacionales para la pesca sostenible y ayudar a reducir la sobrepesca de las poblaciones de atún y la captura incidental mediante prácticas insostenibles. ABNJ son las siglas en inglés de las “Área situada más allá de la jurisdicción nacional” (Areas Beyond National Jurisdiction) que comprenden casi el 95 por ciento del volumen de los océanos del mundo.

Cuatro de los proyectos permitirán a la FAO apoyar a los gobiernos de nueve países sin litoral, pequeños Estados insulares y países menos adelantados, que se enfrentan a desafíos únicos debido a su geografía y a su particular vulnerabilidad social, económica y ambiental.

“Los proyectos aprobados tienen por objeto fortalecer los sistemas alimentarios nacionales y, al mismo tiempo, aportar beneficios ambientales globales a la población y al planeta. Ayudarán a los pequeños agricultores, pescadores y silvicultores a diversificar sus medios de vida y reforzarán su resiliencia al cambio climático y a otros factores de estrés importantes, como la COVID-19”, aseguró el Director General de la FAO, QU Dongyu.

Todos los proyectos son resistentes al cambio climático y serán ejecutados en asociación y cofinanciados por los gobiernos de Albania, Argelia, Brasil, Burkina Faso, Camboya, Georgia, Guinea, Indonesia, Jordania, Kenya, Líbano, Libia, Madagascar, Mauritania, México, Montenegro, Marruecos, Nicaragua, Papua Nueva Guinea, Perú, Tanzania, Tailandia, Túnez, Turquía, Tuvalu, Ucrania, Uruguay, Uzbekistán, Vietnam y Yemen.