La espiral de violencia en Nicaragua ha dejado al menos 280 muertos, en su mayoría víctimas de armas de fuego. Entre los fallecidos hay estudiantes universitarios, menores de edad y policía. Además, 1.800 personas han sido heridas y hay “una alarmante” cantidad de detenidos.

“En el clima actual de miedo y desconfianza preocupa cada vez más que la violencia se intensifique mientras Nicaragua se preparara para conmemorar el Día de la Liberación Nacional este jueves. La espantosa pérdida de vidas debe detenerse inmediatamente”, comentan desde la ONU.