El mundo gasta cada vez más en armas y ejércitos, alcanzando el nivel más alto desde el final de la Guerra Fría, según el último informe del Instituto Internacional de Estocolmo para las Investigaciones sobre la Paz (SIPRI). Se trata de la base de datos más completa que existe en la materia y reagrupa datos desde el año 1949 en algunos casos.

En 2017 los gastos militares globales crecieron 1,1 por ciento respecto del año precedente, estableciéndose en una cifra mundial récord de 1,7 billones de dólares, equivalente al 2,2 por ciento del PIB mundial. Los países que en absoluto invirtieron más en armas fueron cinco: Estados Unidos, China, Arabia Saudita, India y Rusia, equivalente al 60 por ciento del total mundial.

Cuatro de los 15 países con los mayores gastos están en Europa occidental: Gran Bretaña en primer lugar, seguida por Francia, Alemania e Italia.
En Medio Oriente, el área del mundo que más conflictos enfrenta, el gasto militar creció de modo relevante en la última década: un 29 por ciento.
Asia y Oceanía aumentaron los gastos por 29o. año consecutivo, con China que funciona como locomotora, invirtiendo en armas 228.000 millones: por sí sola, vale el 13 por ciento del gasto global.
En Japón el gasto casi no tiene variaciones, porque persiste la percepción de la amenaza china y norcoreana. Y en las Américas los gastos no tuvieron cambios en el último año, pero sí una baja del 11 por ciento desde 2008.