Manifestantes antigubernamentales de Hong Kong abarrotaron centros comerciales y se enfrentaron con la policía el domingo, un día después de que parte de la ciudad se convirtiera en un campo de batalla tras cinco meses de disturbios

Unas 200 personas han sido detenidas en Hong Kong, en una de las jornadas más violentas de las últimas semanas. Los disturbios y los enfrentamientos de manifestantes con las fuerzas del orden se saldaron, además, con destrozos en varios organismos oficiales, entre ellos, la sede de la agencia estatal china de noticias Xinhua, ha informado la Policía local.

Según estas mismas fuentes, los detenidos están acusados de asamblea ilegal, posesión de armas ofensivas, daños criminales y uso de cobertura facial durante las concentraciones de protesta, ya que llevar máscaras fue prohibido el pasado mes de octubre por el gobierno local de Carrie Lam. 

Asimismo, el Departamento de lucha contra el crimen organizado y las tríadas (mafias locales) detuvo a cuatro hombres y una mujer por posesión de armas, ha indicado la policía en un comunicado, en el que se señala también que los agentes se incautaron de 188 cócteles molotov, “numerosas” porras extensibles y espráis de gas pimienta.

El Gobierno de Hong Kong ha anunciado de que Carrie Lam se reunirá en Pekín el próximo miércoles con el vice primer ministro chino, Han Zheng. Será el primer encuentro oficial desde el comienzo de las protestas en Hong Kong entre Lam y Han, el dirigente chino a cargo de los asuntos de la excolonia británica.