Un enfrentamiento entre bandas rivales ha dejado este domingo (22.12.2019) al menos 18 presos fallecidos y uno lesionado en una cárcel cercana a Tegucigalpa, la capital de Honduras, que se suman a los 18 reclusos muertos el viernes en un tiroteo en la cárcel de Tela, departamento caribeño de Atlántida, en el que además más de una docena resultaron lesionados. 

Además de los muertos, dos reclusos resultados heridos con arma blanca, por lo que fueron trasladados al Hospital Escuela de Tegucigalpa, según organismos de socorros, sin ahondar sobre la gravedad de las lesiones.

La prisión de El Porvenir, ubicada unos 100 kilómetros al norte de la capital e inaugurada en febrero de 2015, es una de las cinco cárceles del país que hasta ahora ha sido intervenida por una Comisión Interventora nombrada por el poder Ejecutivo el pasado día 17 para mejorar la seguridad del sistema penitenciario. El pasado jueves, la Comisión tomó el control de cinco de las casi 30 cárceles del país centroamericano y ayer decidió “acelerar” las fases de la estrategia a ejecutar y elaborar un diagnóstico que permita implementar medidas “urgentes” orientadas a estabilizar el sistema penitenciario.

El sistema penitenciario, compuesto por unas 30 cárceles, alberga a unos 22.000 reclusos, cuando su capacidad máxima es de 8.000, y menos de la mitad de los presos han sido condenados. Las cárceles de Honduras son consideradas una “bomba de tiempo”, por el hacinamiento, los problemas de infraestructura y un número de presos en detención preventiva.