Un mes después de que el ciclón Idai arrasara partes de Mozambique, Malawi y Zimbabwe, 1,6 millones de niños necesitan ayuda urgente, según las cifras de UNICEF.

El Fondo para la Infancia explica que, tras muchos días sin servicios básicos, hay un alto riesgo de brotes de enfermedades y de que aumente la malnutrición, especialmente entre los niños, que son especialmente vulnerables. Las necesidades en Mozambique siguen siendo “enormes”, con un millón de niños que requieren asistencia. En ese país ya hay 4600 casos de cólera y 7500 de Malaria.

A UNICEF le preocupan especialmente los 130.000 niños que siguen desplazados tras el paso del ciclón y que viven en albergues “atestados” con riesgo de contraer enfermedades y ser víctimas de explotación y abusos.