Una investigación científica publicada en Contact Lens & Anterior Eye demuestra que el uso de lentes de contacto o gafas es igualmente válido

En España, algo más de la mitad de la población necesita corregir su visión debido a distintas anomalías visuales. Ante la expansión del coronavirus, muchos usuarios han mostrado sus dudas ante la preferencia del uso de lentillas o gafas, por lo que la Sociedad Española de Optometría ha querido elaborar un decálogo  sobre el correcto uso y colocación de gafas y lentes de contacto.

“A comienzos de abril, un equipo internacional de optometristas y oftalmólogos han concluido en un estudio sobre lentes de contacto y COVID-19 publicado en la prestigiosa revista científica Contact Lens & Anterior Eye que no hay evidencia que sugiera un mayor riesgo de contagio por el uso de lentes de contacto o lentes de gafas. La mejor prevención es una excelente higiene”, ha explicado César Villa, vocal de la Junta de Gobierno de la Sociedad Española de Optometría.

Para el experto, hay cierta confusión entre el beneficio del uso de las gafas de protección anticontagio de los sanitarios y las gafas de graduado. “Se piensa que las gafas de graduado se comportan como las de protección y eso no es así. Las segundas  actúan como una especie de máscara y de ahí su protección. Por tanto, no debemos relajar nuestra actitud higiénica por ser usuarios de gafas de graduado”, ha recordado Villa.

“No hemos visto ninguna causa científica sobre el aumento de probabilidades de infecciones en usuarios de lentes o gafas; esta situación nos obliga a extremar las medidas de higiene de manos y de lentes que se asume son propias de un usuario de lentes de contacto. El uso de productos de mantenimiento y limpieza, siguiendo las recomendaciones de los profesionales y fabricantes, junto con una higiene escrupulosa de manos, es suficiente para no tener que suspender el porte de lentes de contacto, por ejemplo”, ha afirmado la doctora Mónica Lovera, oftalmóloga especializada en contactología.

Gonzalo Carracedo, vicedecano de la Facultad de Óptica y Optometría de la Universidad Complutense de Madrid y también miembro de la Sociedad Española de Optometría, confirma las opiniones de Villa, al afirmar que “como expertos debemos contribuir a una información veraz y respaldada por la ciencia, a través de consejos precisos como los de este breve decálogo”.

Con respecto a los distintos tipos de lentes de contacto existentes, los expertos vuelven a incidir en la higiene como la medida más importante, independientemente del tipo y reemplazo de las mismas. La higiene vuelve a plantearnos un comportamiento fundamental: la limpieza de manos antes de poner y quitar las lentes de contacto”, ha aportado Carracedo.

10 consejos higiénicos esenciales

Los usuarios de lentes de contacto deben seguir las recomendaciones que profesionales de la visión les explicaron el primer día uso de lentillas y contar con los productos de limpieza higiénicos validados. Para ello:

  1. Lavar las manos intensamente con agua y jabón antes de poner o retirar las lentes de contacto o tocar el portalentillas o el bote de lentillas. Para secarlas, lo mejor es usar toallas de papel desechables. No lavarse y secarse las manos correctamente puede multiplicar por 13 las probabilidades de infección.
  2. Frotar y enjuagar las lentes siempre al quitarlas con el producto recomendado antes de guardarlas en el estuche.
  3. Cambiar diariamente el producto desinfectante de conservación del estuche de las lentes quincenales, mensuales o trimestrales. Además, se puede optar por la desinfección con productos específicos de peróxido de hidrógeno al 3% para lentes de contacto.
  4. Atender correctamente al tipo de lentes de contacto usadas. Si se usan lentes diarias, solo utilizarlas durante una jornada. Si las lentes son reutilizables, limpie conforme las recomendaciones explicadas y mantenga el estuche para las lentes no más de un mes.
  5. Si se padece conjuntivitis, retirar y desechar las lentes en uso y no usar hasta la total curación. Con lentes de más de un uso, los pasos de frotar y enjuagar con solución eliminan casi por completo las bacterias, reduciendo posibilidades de infección.

Los usuarios de gafas tienen que limpiarlas después de haber estado expuesto a secreciones respiratorias de otras personas o haberlas tocado después de palpar superficies. Para ello:

  1. Lavar las manos con agua y jabón o con gel hidroalcohólico previamente.
  2. Evitar limpiarlas con alcohol, acetona o disolventes, ya que dañan la montura y deterioran superficies de las lentes.
  3. Mojar las gafas bajo un flujo suave de agua tibia del grifo y aplicar una pequeña dosis de jabón neutro en cada lente y en algunas zonas del armazón.
  4. Frotar durante unos segundos, aproximadamente un minuto, ambos lados de las lentes y todas las partes del armazón y enjuagarlas con agua para eliminar residuos.
  5. Secar las lentes, el armazón y las bisagras, con un paño limpio de algodón sin pelusas, microfibras, pañuelos de papel y al terminar, desinfectar de nuevo las manos.

El doctor Villa, de la Sociedad Española de Optometría, además de las recomendaciones que se señalan, resalta un consejo esencial “extremar el cuidado para no tocarse la cara”.