El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), doctor Tedros  y el jefe de Operaciones de la ONU para el Mantenimiento de la Paz,  Jean-Pierre Lacroix, resaltaron en la ciudad de Beni, el epicentro del actual brote de Ébola, los numerosos desafíos a los que se enfrentan los equipos de respuesta inmediata, especialmente en materia de seguridad,en particular la de las mujeres.

Los dos funcionarios se reunieron con autoridades locales, agencias de la ONU, representantes de la sociedad civil y equipos de respuesta inmediata, donde evaluaron la situación sobre el terreno y debatieron fórmulas para aumentar la respuesta a la enfermedad.

Los casos reportados del padecimiento en la República Democrática del Congo ya ascienden a 311, según anunció este miércoles el portavoz de Naciones Unidas, Stephane Dujarric.

Lacroix resaltó el trabajo “crucial” que realizan los equipos sanitarios en las zonas afectadas “en un entorno de seguridad difícil” e informó que la Misión de las Naciones Unidas en el país (MONUSCO) apoya de forma activa al Gobierno para mejorar las condiciones de seguridad.

“Las acciones de los grupos armados, especialmente las Fuerzas Democráticas Aliadas requieren una respuesta más enérgica, estrechamente coordinada y trabajamos en ello con las fuerzas de seguridad congoleñas. Es un adversario difícil que conoce el terreno, que se mezcla con la población, y las particularidades del terreno también hacen que las operaciones sean muy complejas”, dijo.

Por su parte, el doctor Tedros se mostró orgulloso del trabajo realizado para acabar con el ébola “las 24 horas del día” y esperanzado en la derrota del brote “a pesar de los numerosos desafíos”.

Los representantes de las Naciones Unidas llegaron el pasado lunes a la República Democrática del Congo para hacer un balance de los esfuerzos para combatir el brote de ébola en la provincia de Kivu del Norte.