Investigación realizada en un oasis situado en el borde septentrional del desierto del Sahara

– Un equipo de investigadores de la Estación Experimental de Zonas Áridas (EEZA), centro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Almería, determina en un estudio cómo la sostenibilidad del modelo social y económico dependiente del agua subterránea en zonas áridas remotas puede verse limitada a medio plazo. Este estudio muestra que la transformación de la agricultura tradicional en agricultura de mercado, la mejora de la sanidad pública y el aumento del turismo internacional han reducido la emigración y han aumentado el nivel de vida de la creciente población local, introduciendo hábitos no sostenibles de consumo de los recursos naturales, en particular un aumento del consumo de agua. El estudio ha aparecido recientemente publicado en Science of the Total Environment.

Este estudio, en el que también han participado investigadores de la Universidad de Alicante, de la Universidad Autónoma de Chile y de la Universidad de Urbino, Italia, ha sido el resultado de un trabajo de ocho años (2008-2015) en el Oasis de Amtoudi, situado en el borde septentrional del Desierto del Sahara en el sur de Marruecos. El equipo de investigación seleccionó esta área por incluir los elementos más representativos que limitan a largo plazo la sostenibilidad del modelo social y económico dependiente del agua subterránea en zonas áridas.

Por una parte, la transformación agrícola hacia una agricultura de mercado ha modificado los sistemas tradicionales de captación de agua y de riego hacia otros más eficientes pero menos respetuosos con el medio; por otra, la mejora de la sanidad pública impulsada por agencias internacionales y gobiernos locales ha requerido nuevos servicios para suministrar mayor cantidad de agua a la creciente población; por otra parte, el desarrollo de iniciativas turísticas internacionales ha mejorado la economía local, ha reducido la emigración y ha facilitado el aumento de la población. Las relaciones causa-efecto entre las actividades consumidoras de agua y los recursos existentes han sido identificadas como paso previo a la elaboración de un modelo hidrológico-económico que permite evaluar la dinámica del modelo social y económico dependiente del agua subterránea en zonas áridas remotas con escasa monitorización.

En el oasis de Amtoudi, se ha determinado un periodo mínimo de monitoreo de 17 años para comprobar el efecto del desequilibrio hídrico a largo plazo. Las medidas de remediación y monitoreo son urgentes para prevenir un posible colapso del actual modelo social y económico en estas áreas tan sensibles con signos cada vez más evidentes de deterioro ambiental. Una adecuada planificación, que no pierda de vista la capacidad de renovación del recurso hídrico del sistema, puede permitir el aprovechamiento de las nuevas oportunidades que este territorio parece vislumbrar.