La Unión Europea ha adoptado una serie de medidas para mitigar de las sanciones estadounidenses impuestas a Irán sobre los intereses de las empresas de la UE que realizan negocios legítimos en el país.

Estas medidas, señalan, “permiten a los operadores de la UE recuperar los daños derivados de las sanciones extraterritoriales de EE. UU., de las personas que los causan y anula el efecto en la UE de cualquier resolución judicial extranjera basada en ellos”.

Además, señalan desde Bruselas que “también prohíbe a las personas de la UE cumplir con esas sanciones, a menos que estén excepcionalmente autorizadas por la Comisión en caso de que el incumplimiento perjudique gravemente sus intereses o los intereses de la Unión”.