Este 2 de mayo en Barcelona, la escuela de negocios ESADE organizó el ‘ESADE RESEARCH DAY’ y cuando recibí el programa me dije que no me podía perder tal oportunidad.

Entre los ponentes destacaba Michael Beer(1), profesor de la Harvard Business School. El título de su charla, ‘Building High Performance, High Commitment Organizations (HPHC)’, prometía, pues, ¿quién no quiere esas características para su empresa?

Beer nos recordó que son tres las características(2) que definen a estas organizaciones HPHC que, mantenidas en el tiempo, te aseguran que tu empresa va a conseguir buenos resultados de manera sostenible:

  1. Performance alignment: para ejecutar la estrategia en la manera en que se ha planificado, las empresas debemos alinear la estructura, los sistemas, las capacidades y la cultura a dicha estrategia.
  1. Psychological alignment: lograr conectar emocionalmente a tu gente con algo más que conseguir los resultados económicos, conectarlos con los valores y el propósito de tu empresa, negocio, etc. Si logras esta conexión, logras el compromiso necesario para que luego podáis enfrentaros a los retos y acometer los cambios que hagan falta.
  1. Capacidad para aprender y cambiar: en este caso, Michael Beer se refiere a la capacidad del sistema (grande o pequeño) como un todo de adaptarse y cambiar por sí mismo sin necesidad de tener que recurrir a un nuevo director o gerente que venga de fuera. Está comprobado que los éxitos del pasado llevan erróneamente a las empresas a abusar de sus antiguas fortalezas, lo que les conduce a resolver nuevos problemas con asunciones y prácticas que ya no son relevantes.

Hasta aquí bien. Es como cuando nos dicen que para vivir muchos años ( el cuerpo es también un sistema como las empresas y no estaría mal tener un cuerpo HPHC), tenemos que seguir una dieta saludable y equilibrada.

Pero qué sucedería si no supiéramos qué alimentos no son saludables, o si, sabiéndolo, abusamos de ellos. Pues que, seguramente, tendríamos hipertensión, diabetes, colesterol alto, etc. Pues lo mismo le sucede a las empresas, según Beer existen, a semejanza de las patologías descritas, unos asesinos silenciosos para las organizaciones, seis para ser exactos, que pueden dar al traste con nuestros proyectos porque afectan directamente a las personas de nuestras empresas, dificultando la alineación y el cambio y “me veo” en la obligación de compartirlos porque, desafortunadamente, no son “rara avis” y, además, no se suelen abordar en las reuniones directivas:

  • Estrategias poco claras y carentes de visión y valores.
  • Directivos, jefes, gerentes, como les queramos llamar, que sean o demasiado dictatoriales o demasiado laxos (laissez faire) en su liderazgo, lo que también dificulta el compromiso de los componentes de los equipos.
  • Un equipo directivo ineficaz más pendiente de micromanagement y control de las variables económicas que de inspirar y dar cancha a sus equipos.
  • Poca coordinación y colaboración entre las unidades, equipos, más creativos.
  • Falta de desarrollo y formación adecuada del equipo directivo.
  • Falta de comunicación vertical que sustrae a los empleados el conocimiento de las verdaderas estrategias y valores de la compañía.

No esperemos a que llegue el verano o al año nuevo para poner en forma a nuestros equipos directivos y organizaciones, y eliminemos el colesterol malo de nuestras empresas. Vivirán más y mejor, nuestras empresas y nuestros equipos.

Álvaro Vioque

Profesor de ESADE – Socio de Aonia Nueva Educación

@AlvaroVioqueG

(1) http://www.hbs.edu/faculty/Pages/profile.aspx?facId=6421
(2) http://amzn.eu/d1yazSt