La Comisión Internacional de Comercio de Estados Unidos (USITC) ha ratificado este martes los aranceles antisubsidios y antidumping adoptados por el Departamento de Comercio contra la aceituna negra de mesa que se importa desde España. Según este organismo, las aceitunas españolas se comercializan por debajo del valor justo de mercado e incurren en competencia desleal y considera que “causan un daño material” a sus productores locales en California.

En opinión del Gobierno de España, no se ha podido probar de manera fehaciente la existencia de daño material en la industria norteamericana. “Se han obviado las numerosas y sólidas pruebas que evidencian que la situación que atraviesa el sector estadounidense está causada por cuestiones intrínsecas, propias del sector y mercado norteamericanos, y bajo ningún concepto por las exportaciones españolas; y tampoco se ha atendido a las alegaciones presentadas por el Gobierno donde se rebate que el producto español suponga una amenaza para la producción estadounidense”.

Tras esta votación, la ITC debe publicar su resolución definitiva el próximo 24 de julio, en la que explicará de manera detallada las razones por las que los comisionados de esta institución han llegado a esta desfavorable conclusión para los intereses españoles.

Toda vez que el Department of Commerce (DoC) ratificó el pasado 12 de junio que la aceituna negra de mesa española se ha exportado a EE. UU. a precios de dumping y que recibe ayudas comunitarias y españolas que le confieren ventajas desleales sobre sus competidoras americanas, las autoridades estadounidenses ya pueden hacer efectivas las medidas antidumping y antisubvención definitivas. Esto puede suceder en las próximas semanas mediante la correspondiente publicación en el Federal Register.

Salvo que se lleven a cabo ajustes de última hora como consecuencia de algún error cometido por el DoC, las medidas oscilarán entre el 7,52 y el 27,02%, en el caso de las antisubvención, y entre el 16,8 y el 25,5%, en el de las antidumping. Lo habitual es que se apliquen por plazos de 5 años prorrogables.

Una vez que los procedimientos en el seno de la ITC y del DoC ya han concluido de manera desfavorable para los intereses españoles y comunitarios, la Comisión Europea y la Secretaría de Estado de Comercio están analizando todas las posibles vías de acción para reaccionar en defensa del sector de la aceituna de mesa y para salvaguardar la legalidad de las ayudas puestas en cuestión por las autoridades estadounidenses. Entre ellas no se descarta la posibilidad de llevar el caso a la OMC.

Los aranceles se imponen por un periodo de cinco años prorrogables por cinco años más y supondrán la pérdida de la práctica totalidad del mercado americano de aceituna negra para España.