El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, se dirigió al pleno del Parlamento Europeo el 16 de febrero, un día después de que la Cámara diese su respaldo al acuerdo comercial CETA entre su país y la UE. En la primera comparecencia de un primer ministro canadiense en el hemiciclo, Trudeau destacó que los acuerdos comerciales deben servir a las personas, crear más empleo y hacer la vida más asequible, algo por lo que dijo trabajará

 – “El CETA no consiste solo en comercio, importaciones, exportaciones y beneficios. Su objetivo es mejorar la vida de las personas”, sostuvo el primer ministro durante su discurso en la sede del Parlamento en Estrasburgo (Francia).

“El comercio debe servir a las personas”, dijo Trudeau en referencia a la preocupación porque los acuerdos comerciales internacionales beneficien solo a las multinacionales.

“Vivimos en una época en la que mucha gente está preocupada por que el sistema actual sólo beneficie a los más afortunados de la sociedad”, afirmó. “Su preocupación es válida”, admitió, y “sólo se puede abordar si nos aseguramos de que todos se beneficien. Y el CETA consigue justo eso”, aseguró.

Trudeau defendió que el acuerdo comercial entre la UE y Canadá es un “plan de acción completo para asegurar la cooperación económica y responsable”

El acuerdo comercial bilateral “facilitará el comercio y la creación de empleo y también garantizará que los gobiernos sigan siendo capaces de proteger a sus ciudadanos, el medio ambiente y la seguridad alimentaria y las buenas prácticas en inversión”, añadió.

“Con el CETA, juntos hemos construido algo. Algo importante”, subrayó. Si funciona “se convertirá en “el modelo para todos los futuros acuerdos comerciales ambiciosos” y si no lo hace “podría ser uno de los últimos”.