El primer nombramiento ha sido el de Brandon Lewis, hasta ahora ministro de Inmigración, como ministro sin cartera y nuevo presidente del Partido Conservador en sustitución de Patrick McLoughlin. Este último fue el responsable de la campaña electoral de junio, en la que los tories perdieron la mayoría absoluta.

May ha mantenido a David Davis como responsable para el Brexit, un puesto clave teniendo en cuenta no solo la dura negociación de este proceso, sino además la impredecible deriva que puede experimentar.

Antes incluso de iniciarse la remodelación, el ministro para Irlanda del Norte, James Brokenshire, ha presentado su dimisión, alegando motivos de salud. Brokenshire, nombrado para la cartera en julio de 2016, en sustitución de Theresa Villiers, era un estrecho aliado de May, con la que trabajó durante cinco años en el Ministerio de Interior del gobierno de David Cameron.