El coordinador de asuntos humanitarios de la ONU, Mark Lowcock, vio directamente las enormes pérdidas producidas por las brutales y continuas hostilidades en Siria, y pudo escuchar “historias espantosas de personas atrapadas en el conflicto”, durante su actual viaje al país árabe.

En conferencia de prensa celebrada este jueves en Damasco, Lowcock indicó que durante su estancia se reunió con representantes del gobierno sirio, autoridades locales, diplomáticos y organizaciones humanitarias, para tratar la crisis en ese país e intentar reducir el sufrimiento de su población.
Lowcock destacó que en base a estas conversaciones confía en “ver pronto una serie de acontecimientos positivos que servirían para mantener y mejorar el apoyo humanitario durante este año”.

Entre ellos, destacó la financiación plena del plan de respuesta humanitaria para 2018, valorado en 3.500 millones de dólares, que servirá para asistir a más 13 millones de sirios, y alcanzar un acuerdo sobre la evacuación médica para los cientos de personas atrapadas en Ghouta Oriental.
Añadió que busca el establecimiento de tres o cuatro convoyes semanales de Naciones Unidas y la Media Luna Roja Árabe Siria, con capacidad para cruzar las primeras líneas de fuego y prestar asistencia a unos 2,5 millones de personas en zonas asediadas y de difícil acceso.

Además, busca un compromiso sobre el envío de convoyes de ayuda humanitaria con apoyo de la ONU desde Damasco a Rukban, en el sudeste de Siria, y acuerdos más efectivos para que Naciones Unidas apoye la tarea de las ONG tanto sirias como internacionales.

Durante su visita, Lowcock tuvo la oportunidad de hablar con desplazados internos en la ciudad de Palmira donde le explicaron sus esperanzas.
“Conocí a algunos desplazados internos de Palmira y les pregunté qué querían. Lo más importante, como destacan las personas desplazadas en muchos conflictos, especialmente aquí en Siria, es volver a casa, retomar sus vidas, recuperar sus vidas… de nuevo”, destacó Lowcock.