Te estarás preguntando qué tienen que ver las pensiones con la robotización de la economía, podría ser, ¿verdad? Te invito a reflexionar juntos un punto de vista en línea con la editorial de este mes de mayo.

En estos días hay una pregunta que fluye por nuestro país y por Europa que relaciona ambos conceptos. Se está planteando si una industria que utiliza la robotización en su proceso productivo y sustituye trabajadores por máquinas debiera cotizar a la Seguridad Social y pagar impuestos a la Hacienda Pública por esos mayores beneficios que consigue. ¿Para qué? Para hacerse cargo de las pensiones de aquellas personas que han sido sustituidas.

Como dato, el sector automovilístico español utiliza la robótica en casi un 50% de su proceso productivo. La otra mitad es plantilla de trabajadores.

En el resto de sectores económicos, la digitalización y el automatismo se están introduciendo cada vez más. La razón es la innovación tecnológica, que aplica los conocimientos adquiridos en la investigación y desarrollo para ser más productivos y generar mayor bienestar, económico y social. Es la tecnología y su progreso es imparable.

Tomemos otro dato: la persona que viva hasta los 120 años ha nacido ya. La esperanza de vida para un español será en el año 2030 de 83,47 años para los hombres y de 88,07 años para las mujeres. ¿Por qué esta información? Hemos de entender que en nuestro ciclo de vida, desde que nacemos hasta que fallecemos, tenemos una etapa en la que somos mantenidos, otra en la que trabajamos y, por último, nuestra jubilación. Nos podemos independizar a los 30 años, trabajar hasta los 70 años y vivir hasta los 100 años o más. Casi vivimos más años jubilados que cotizando, ¿lo habías pensando?

Ante esta situación, nuestro Estado del Bienestar nos pone de manifiesto que el año pasado, las pensiones pagadas provocaron un agujero de 18.096 millones de euros (pago por pensiones unos 10.000 millones al mes, incluyendo las dos pagas extras, menos cobro mensual por cotizaciones de unos 8.500 millones). Este año no será diferente; de hecho, en el anteproyecto de Presupuestos 2017, el Gobierno español reconoce que no es suficiente el saldo del Fondo de Reserva (15.900 millones) y pedirá prestado mediante la emisión de deuda pública para hacérselo llegar a la Seguridad Social.

Juan Francisco Martín Báñez

EFA European – Financial Advisor – Asociado EFPA 12099