Así lo ha asegurado el presidente del Gobierno en una entrevista en Telecinco al ser preguntado por la comisión para la reforma territorial puesta en marcha por el PSOE. Al respecto, Rajoy ha dicho que no estaba entre sus prioridades la reforma de la Constitución porque considera que hay cosas “más urgentes que hacer” pero no se niega a hablar si sirve para “resolver los problemas”.

Rajoy ha advertido de que se puede hablar de la reforma de la Constitución, pero “en ningún caso puede ser un premio para aquellos que han pretendido liquidarla” y ha advertido que los trabajos de la comisión de reforma del modelo territorial impulsada sobre el PSOE “aún no han empezado”.

En relación al día en que el expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, descartó las elecciones en Cataluña considera, ha dicho al comentar las informaciones a que apuntan que ya tenía decidido convocarlas, que “un buen gobernante” tiene que tener “personalidad para tomar decisiones y para actuar conforme al interés general” y no se puede “asustar” porque “haya 2.000, 3.000 o 5.000 manifestantes que le llamen “traidor”.