La transformación digital en países como España se toma su tiempo. Según los últimos estudios, “sólo la mitad de las empresas entrevistadas estarían preparadas para abordar la Transformación Digital”, pero… ¿Por qué?

La cifra oficial de usuarios que registra Internet es una garantía de la efectividad de la red en los diferentes ámbitos. En cambio, aunque la dinámica digital en las empresas aumenta en importancia, pocas implementan modelos de negocio adaptables a los cambios requeridos por el entorno, la comunicación y su evolución constante.

No se trata de una adaptación al medio ni de crear perfiles sociales corporativos. Realmente, esta transformación digital necesita algo más. Exige tomar lo conocido para conquistar un nuevo mundo tecnológico, donde la competitividad ahoga a cada instante. Sean grandes, medianas o pequeñas empresas, si quieren su hueco en el panorama empresarial deben pensar en su metamorfosis para adecuarse al entorno digital, poniendo un especial acento en esforzarse en algo más que innovar. No sólo hablamos de destacar por tener un buen equipo de nativos digitales que luchen cada día por sorprender a los usuarios con nuevas fórmulas de relación y de negocio, sino porque todo ello ha de estar impulsado y soportado hasta las últimas consecuencias por las personas con trayectorias más consolidadas que lideran estos equipos. Y es que alcanzar el éxito digital es difícil y requiere de experiencia en trabajo analítico y estratégico.

Internet se ha hecho imprescindible y se puede afirmar que la sociedad ha cambiado por completo su forma de vida y, cómo no, los hábitos de consumo. Ello provoca que la transformación digital de un negocio sea prácticamente obligatoria y afrontarlo o no es consecuencia directa de que triunfes o fracases. De hecho, ya hay más de 3.400 millones de personas en el mundo que tienen acceso a Internet. ¿Asusta? ¿Merece o no la pena intentarlo?

Está claro que sí y empezar de cero no es un error. Al encontrarnos ante una revolución tecnológica voraz, asumir riesgos es inevitable. El cambio es la única constante y verdad absoluta de hoy en día, en donde hasta el propio cambio puede ser relativo. Los cambios pertinentes requieren de tecnología, pero también de una nueva mentalidad y de un plan de negocio. Las claves están en encaminarse a fortalecer estrategias de talento, estrategias de gestión del cambio y gestión de la incertidumbre. Actualmente, en las empresas se valora más la capacidad de gestión de la incertidumbre de las personas que sus capacidades técnicas y de liderazgo. En general, hay algunas consideraciones que las empresas que pretenden conquistar el ecosistema digital deberían tener en cuenta:

 

  • La información es poder. ¡Pues sí! Ante el boom de los datos, la huella y el rastro que deja el usuario es muy valiosa. El Big Data pasa de ser un valor añadido a ser fundamental en el panorama competitivo empresarial actual.
  • El Internet de las Cosas. Que una tostadora, un coche o una muñeca se conecten a la red debería despertar nuestro interés también desde el punto de vista empresarial. Según Gartner, “2017 será un año brillante para el Internet de las Cosas (IoT)”, ya que se alcanzará la cifra de 8.400 millones de objetos conectados, un avance del 31% frente a los datos de 2016. Y en España, adivinen, estamos a la cola del pelotón. Oportunidad.
  • Compartir es ganar, no perder. La economía colaborativa arrasa y lleva a los consumidores a buscar servicios y ,por supuesto, experiencias más que productos.
  • Las conversaciones constantes con el cliente son indicadores de resultados fructíferos. Los tiempos en los que era suficiente con tener una web acabaron. Por ello, es vital que se tenga presencia en diferentes canales digitales para establecer relaciones bidireccionales con los usuarios de una forma sencilla.
  • Control total del producto, desde la fabricación hasta que el cliente nos bendiga con la recurrencia de compra. La transformación digital permite un proceso completamente trazable.
  • El tamaño no importa. Ante este panorama digital, las pymes se enfrentan a las grandes compañías de forma equitativa. El secreto del éxito lo marca, además de la innovación, la capacidad de usar tecnología para, sobre todo, gestionar experiencias de clientes.
  • La estrategia de la experiencia. Las empresas con poco recorrido digital no suelen tener una estrategia digital bien definida. Esto cambia cuando vemos a las compañías con una larga tradición tecnológica, donde esa experiencia es un factor clave para sobrevivir en el mundo digital.
  • Quien no arriesga no gana. ¡Como todo en la vida! Para destacar y convertirse en líder de tu sector hay que apostar, ya sea en estrategias empresariales, marketing o en nuevas formas de comunicación. La inmersión digital ayuda a que las empresas estén dispuestas a adoptar nuevos riesgos y asumir el éxito, aprendiendo, eso siempre, de los fracasos previos. Estos y otros aspectos relacionados son los que tratamos y trabajamos con los alumnos en los distintos programas de EOI Escuela de Negocios (Transformación Digital, Big Data, etc.), en especial en el Programa Ejecutivo de Transformación digital, cuyo objetivo es que el participante trabaje sobre el ‘Plan de transformación digital’ de su empresa/negocio, contando con la ayuda de los conocimientos y herramientas que le van a ir facilitando los distintos expertos que conforman el claustro del programa, así como con la guía de un tutor especialista en la elaboración e implantación de este tipo de planes.

Pablo González

CEO The Salmon Factor y Profesor EOI – Escuela de Organización Industrial