La Paz, primer hospital a nivel mundial

España sigue siendo por vigesimosexto año consecutivo el país líder mundial en trasplantes. El 80 por ciento de los trasplantes hepáticos pediátricos que se llevan a cabo en nuestro país se realizan durante el primer año de vida del paciente o con edades comprendidas entre el primer año de vida y los siete años. La vida de un bebé-niño cambia por completo después del trasplante, por lo que para acompañarles durante todo el proceso de trasplante nace ‘Virtual Transplant Reality (VTR)’, un proyecto pionero a nivel mundial desarrollado por profesionales españoles para mejorar la calidad de vida y el bienestar psicoemocional de los pacientes pediátricos con trasplante hepático y el de sus familias.

La iniciativa, promovida por Erika Guijarro, psicóloga con amplia experiencia con este tipo de pacientes y especialista en tratamientos con Realidad Virtual, será desarrollada de forma conjunta por ella misma y un consorcio de entidades e instituciones como el Instituto de Investigación del Hospital Universitario La Paz, IdiPAZ, la Asociación HePA (Asociación Española de Ayuda a Niños con Enfermedades Hepáticas y Trasplantados Hepáticos) y como responsables tecnológicos del proyecto; el Centro Universitario de Tecnología y Arte Digital, U-tad y la empresa especializada en desarrollo de contenidos y plataformas interactivas Jump Into Reality. Será en la ‘Unidad de Trasplantes Pediátricos’ del Hospital Universitario La Paz donde de forma pionera se llevará a cabo la implementación práctica de esta herramienta, al ser este centro hospitalario que más trasplantes pediátricos realiza en toda España y donde ya colabora la Asociación HePA.

El proyecto consiste en la creación de una plataforma tecnológica que incorporará y gestionará todas las experiencias en realidad virtual y realidad aumentada. En cada experiencia se utilizarán técnicas gamificadas, narrativas e interactivas, así como se crearán mundos inmersivos, adaptados a cada problemática. Estas tecnologías facilitan el entrenamiento y la adaptación de los usuarios a entornos aislados y controlados. Además, son de fácil manejo y se pueden ejecutar en diferentes tipos de dispositivos, según las necesidades de cada paciente.

  • Prevención (anticipando diferentes escenarios): el objetivo es entrenar a los niños en aquellas situaciones estresantes o potencialmente traumáticas como estancias en UCI o pruebas diagnósticas aparatosas, que suelen producir mucha angustia y ansiedad en este tipo de pacientes. De esta manera, cuando llegue el momento serán capaces de controlar estos estados de ánimo, pudiendo hacer innecesaria la administración de anestesias evitando así el consiguiente riesgo para el paciente y contribuyendo a una reducción de costes para el sistema.
  • Distracción (terapias distractoras del dolor o de manejo del mismo): se pretende cambiar el foco atencional del paciente pediátrico para que se centre en los estímulos que le proporcionará esta herramienta y no en las pruebas médicas.
  • Concienciación (autocuidado y adherencia al tratamiento): se favorece la adherencia al tratamiento tanto de los pacientes como de su entorno (amigos, familiares, etc.) haciéndoles partícipes de las rutinas del niño trasplantado (pruebas médicas, ingresos, cirugías, estancias en Unidades de Cuidados Intensivos, medicación, rutinas de cuidado y precauciones, prohibiciones médicas, etc.).

Está demostrado que en el paso a la adolescencia de un paciente trasplantado se pierde el 30% de los injertos debido a que el joven deja de seguir su tratamiento, abandona su medicación, comienza a beber alcohol, etc. A través de estas experiencias interactivas se pretende que el círculo de amistades y familiares del paciente trasplantado hepático sea consciente de sus cuidados y le anime a mantener su autocuidado y la adherencia al tratamiento, ya que su medicación es su único seguro de vida.