La ciudad de Kasur, en el este de Pakistán, se encuentra paralizada, con mercados cerrados y carreteras bloqueadas por cientos de personas que protestan por segundo día por el asesinato y la violación de una niña de 7 años, un día después de que dos manifestantes muriesen en enfrentamientos con la Policía. Zainab Ansari fue asesinada este martes. Su cuerpo fue encontrado en un contenedor de basura y la autopsia reveló abusos sexuales.

La aparición del cuerpo de la pequeña desató la ira de los habitantes de Kasur, una ciudad que ha vivido varios episodios y escándalos de abusos a menores en los últimos años, con hasta siete casos recientes.