Canadá, junto con la Unión Europea, Alemania, Japón, el Reino Unido y el Banco Mundial, anunciaron una inversión de casi 3.800 millones de dólares canadienses para apoyar la educación de calidad para las mujeres y niñas que viven en estados afectados por conflictos y frágiles. Este financiamiento representa la mayor inversión individual de su tipo en la historia.

“Necesitamos trabajar juntos para asegurar que todas las mujeres y niñas tengan acceso a una educación de calidad y a una capacitación moderna en habilidades”, dijo Trudeau, señalando que “si tenemos la oportunidad, sabemos que las mujeres y las niñas generarán un cambio positivo y ayudarán a construir una mejor vida para ellas, sus familias, sus comunidades y, a su vez, el mundo”.

Otros acuerdos

La cumbre también ha finalizado con otros acuerdos. Así, impulsada por el Gobierno de Canadá, la Carta del G7 sobre Plásticos tiene la meta de que el 100% de los empaquetados sean reutilizables, reciclables o convertibles en composta.

Para el titular de la ONU, la Carta “es bienvenida, pero todos necesitamos hacer mucho más, no solo en cuanto a los desechos de ese material, sino respecto a todos los problemas de los océanos”.

Los líderes del G7 también acordaron el Plan de Charlevoix para Océanos Saludables, Mares y Comunidades Costeras Resilientes, que promoverá océanos y pesquerías sostenibles, y respaldará costas resilientes y comunidades costeras.

Asimismo, acordaron establecer un mecanismo de respuesta rápida del G7, que fortalecerá la coordinación entre los países para identificar y responder a estas diversas y cambiantes amenazas.