Las fuerzas que luchan en la batalla contra el DAESH para recuperar la ciudad de Raqqa, en Siria, están olvidándose de su obligación de proteger a los civiles, aseguró el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos este jueves.

Zeid Ra’ad Al Hussein declaró en un comunicado estar profundamente preocupado ya que los civiles, que deberían ser protegidos en todo momento, están pagando un “precio inaceptable” por la guerra y las fuerzas involucradas en la lucha contra el DAESH están perdiendo de vista el objetivo final de esta batalla: “Proteger y asistir a las personas que han estado sufriendo bajo ese régimen asesino”.

El mes de agosto la Coalición informó públicamente que había realizado 1.094 ataques aéreos en la ciudad de Raqqa y sus alrededores, mientras que la fuerza aérea rusa ejecutó 990 vuelos de combate y más de 2.500 ataques.

La Oficina de Derechos Humanos de la ONU verificó 151 muertes de civiles en seis incidentes relacionados con emboscadas aéreas y terrestres durante el mismo periodo de tiempo.
Zeid hizo un llamamiento a las partes del conflicto a facilitar la salida rápida y segura de los civiles que quieran abandonar Raqqa y garantizar la protección de quienes deciden quedarse.

Una vez Raqqa sea recuperado, la siguiente batalla será en la ciudad de Deir ez Zor, donde según la Oficina del Alto Comisionado se están reclutando civiles a la fuerza, entre ellos niños.

Zeid recordó a las partes que deben respetar sus obligaciones internacionales bajo la ley humanitaria y proteger a la población civil.