El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha vuelto a reclamar este miércoles que se respete la tregua acordada en Guta Oriental, vulnerada sistemáticamente desde su aprobación hace diez días, mientras las fuerzas sirias leales a Bachar al Asad seguían avanzando en el principal feudo rebelde de la región de Damasco, donde se han registrado al menos 45 muertos por los bombardeos.

Ante la evidencia de que el alto el fuego no se está aplicando, los miembros del Consejo de Seguridad han mantenido una reunión a puerta cerrada en la sede de la ONU en Nueva York a petición de Reino Unido y Francia, varios días antes de la sesión prevista para analizar la implementación de la tregua, que está programada para el próximo lunes; el objetivo era presionar a Rusia, el principal aliado del Gobierno sirio, para que detenga los bombardeos.

Naciones Unidas estima que unas 400.000 personas permanecen atrapadas en Guta Oriental sin acceso a medicinas ni alimentos adecuados desde antes incluso de la ofensiva gubernamental, puesto que el enclave está bajo asedio desde 2013.